La fisioterapia obstétrica cubre los aspectos tanto preventivos como terapéuticos del embarazo, el parto y el postparto. Se ocupa de preparar el cuerpo y la mente de la mujer para el parto y conseguir así una buena calidad de embarazo; que la mujer embarazada
llegue en las mejores condiciones físicas y orgánicas al parto, y así reducir las posibles secuelas en el postparto; disminuir el dolor; reducir el esfuerzo del tiempo del parto y lograr una mayor efectividad en la participación en el parto.
En el postparto se debería realizar fisioterapia de forma sistemática, ya que todo parto provoca lesiones no deseadas como consecuencia de la tracción perineal, desgarros, episiotomías y partos instrumentalizados. La fisioterapia puede solucionar las secuelas de
estas lesiones y además prevenir las posibles disfunciones del suelo pélvico.